Hoy es el primer día del resto de mi vida, me lo repetiré cada día, a cada momento cuando me entre la nostalgia y quiera retroceder al pasado oscuro que dejó mi última relación. La relación más tormentosa y difícil que me ha tocado vivir. Sé que en muchas ocasiones mis amistades escucharon el repetitivo, esta vez ya no quiero saber nada de él, pero esta vez es verdad, ya no tengo miedo de dejarlo atrás y de saber que ya no estará en mi vida, antes cuando decidía olvidarlo, en el fondo de mi corazón surgía el miedo de no saber nunca más de él y el no verlo se me hacía angustiante. Hoy por hoy ya no me importa nada, sólo quiero terminar con este sentimiento que me agobia, que me lastima, este sentimiento de dependencia, de sufrimiento, de poca autoestima. Siempre pensé que el amor no tenía porque hacerte sufrir, siempre le recriminaba a mis amigos cuando me decían que sufrían y que habían hecho tales y tales cosas, que lloraban, que sentían morirse, y a todo eso que sentían le adjudicaban el nombre "amor". Tú no te has enamorado me decían, tú no has pasado por todo eso, y yo incredula y que me estaba en la certeza de conocer y de controlar mis emociones les decía: Ay! el amor es un sentimiento tan bonito que no puedo creer que este acompañado de dolor... que equivocada me encontraba, ahora que he conocido ese sentimiento amor-dolor, ahora entiendo un poco más a mis sufridas amistades. He caido en el hoyo, en las garras filudas, en el descontrol, en la rogonería. Sentí que me estaba perdiendo, ya no me reconocía a mí misma, no era yo la que estaba al lado de él, era otra, y esa chica no me gusta para nada, así que debo aniquilarla jajaja, es una manera de decirlo.
El viernes tuve una fiesta, había olvidado lo bonito que es que te miren, que te quieran afanar, que se interesen en ti, había olvidado que alla afuera hay muchos hombres buenos que pueden luchar por conquistarme, cuando el único que yo hubiera querido era el hombre más desinteresado del mundo, el que menos hizo cosas por tenerme a su lado. Ahí me di cuenta de lo alejada que estaba de ser yo misma. Ese viernes decidí sacarlo para siempre de mi corazón, pondré todo de mi parte por alejarlo de mi vida, ya no puedo estar en esta situación, debo salir sola del agujero en el que he estado metida, mis fuerzas tienen que volver. Ya no soy la misma de antes, pero trataré de ser parecida a lo que siempre fui, ningún hombre puede desestabilizar así mis emociones. Rezaré todos los días porque Dios me ayude a superar esta etapa que estoy dejando atrás.
Adiós Alexander, me enseñaste mucho, quizá lo más duro del amor. Pero bueno a veces se pierde a veces se gana y esta vez me tocó a mí, perdí, pero ya ganaré.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario